EL CLERO Y EL DEDO

 

 

132734984234220120123-4328043dn

 

El clero y el dedo

Atrás ha quedado el escalofrío de fervor religioso que ha recorrido el país en la pasada Semana Santa.

Afortunadamente la oferta de canales televisivos, nos ha liberado, por fin, de tener que padecer una y otra vez la emisión de Quo Vadis, o los Diez Mandamientos. Dentro de un orden, y sin que la calidad de la oferta sea para tirar cohetes, podemos dedicar nuestro tiempo televisivo a espacios y programas que nos reporten diversión, información, o simplemente entretenimiento.

Se podría hablar de normalidad, si no fuera porque continuamente chocamos contra la misma roca. Y lo digo, y aclaro una vez más, sin la menor intención de inmiscuirme en la vida íntima y religiosa de las personas, en sus legítimas creencias, y convicciones.  De igual forma, opino que sería altamente gratificante que ningún credo religioso gozara del favor y servilismo de los estamentos y poderes públicos.

En la noche del viernes se emitió por La 2 de TVE un acto religioso, oficiado por el Cardenal Rouco Varela. Nada extraño si tenemos en cuenta que con carácter semanal se emite, desde las cadenas del Ente Público, un programa religioso de una confesionalidad determinada: La Católica.

Ignoro, y lo reconozco humildemente, si el mencionado espacio está encuadrado en acto publicitario, o promoción de marca. No había ningún indicativo de que el programa fuera un anuncio, ni aviso previo de… ´´Ahora unos minutos de publicidad´´.

Recordemos, por otra parte, que en las cadenas del Ente Público, no se pueden emitir anuncios publicitarios, que no sean de sponsors  de programas, o de los propios programas.

Tampoco parece que tenga mucho sentido emitir en horas de máxima audiencia, un programa cuyo share no será excesivamente competitivo.

No sería de extrañar, que TVE hubiera comprado el espacio a la productora de la Iglesia Católica española, y hubiera pagado por su emisión como si se tratara de un Barca – Real Madrid.

Si así fuera, los responsables comerciales de TVE deberían haber buscado patrocinadores que hicieran, a través de la publicidad, que la inversión fuera rentable.

Durante la emisión del programa nunca hay una referencia a ´´ El programa que estamos viendo, se emite por gentileza de …(pongan la marca comercial que crean oportuna)´´

La explicación más razonable, y por otra parte la más probable, es que fuera una emisión del más puro y duro adoctrinamiento eclesiástico. Eso sí, escondido ese adoctrinamiento con la calificación de evento de interés socio cultural. En esa calificación cabe casi todo lo que se quiera poner.

Mientras Monseñor desgranaba sus letanías, no dejaba de preguntarme la razón por la cual un estamento del uso público, y con una finalidad marcada claramente en los estatutos de RTVE, ofrecía en directo un programa de esa índole. Esta bastante clara la tendencia religiosa del acto, ¿no?

Y nuevamente volvemos a encontrarnos, con un hecho repetido: Los poderes públicos pasándose por el arco de sus caprichos el mandato constitucional. Esta vez en un ámbito pequeñito y que, en esta ocasión, prácticamente pasa desapercibido.

Como contrapartida, alguna mente privilegiada de las excelsas figuras políticas que sufrimos, propondrá como solución televisar actos de otras confesiones para compensar. Y entonces en lugar de un espectáculo religioso, tendremos catorce, o más.

¡Que no!, que eso es multiconfesionalidad, y la Constitución ordena ACONFESIONALIDAD.

Hemos podido ver también a munícipes en piadosa procesión, con todos los atributos distintivos de su cargo, o sea, como representantes públicos y no como individuos de determinada creencia.

El ente público ha dado extensa cobertura informativa a esos eventos, y hemos comprobado que existen comportamientos para todos los gustos. Algunos no captados por las cámaras televisivas, pero si por los indiscretos móviles con los que fotografiamos los acontecimientos relevantes.

 Desde que José María Aznar dio el banderazo de salida para la moda de enseñar un dedo a los ciudadanos, el gesto se repite con inusitada frecuencia, y siempre por personajes que tienen la soberbia como respuesta.

Recordamos muy bien el dedo de Bárcenas, dedicado al público y periodistas que esperaban sus explicaciones tras el viaje a esquiar.

Parecida mímica, la del dedo corazón señalando al cielo, fue repetida en la procesión a la que acudió el edil Azcón, y desconocemos que quería decir con el gesto.

Dudamos si iba dirigido a unos ciudadanos hartos de la participación de las instituciones en actos religiosos, vamos a pensar que no, que su exquisita educación de colegio de pago, le impide expresar de forma tan soez la opinión que le merece la ciudadanía soberana  que le soporta.

Seguramente, como buen estudiante y diligente político, desde las filas de los espectadores oyó una voz que preguntaba a la corporación municipal: ¿Quien se mofa de la Constitución? Y Azcón, como decimos, persona diligente, levanto el dedo en señal de respuesta.

Si mi pobre educación de enseñanza pública no me lo impidiera, si los profesores del instituto en el que estudie no hubieran insistido tanto en los buenos modales, le diría en que orificio de su carismático cuerpo se puede meter su noble dedo.

Artículo de opinión del socio de MHUEL  José Luque Carreiras

Intervención de MHUEL en ISKRA RADIO

IMG-20140421-WA0002

 

Enlace a entrevista

El Ministro y la Virgen

images (1)

Artículo de opinión del socio de MHUEL José Luque Carreiras

¡La Virgen que ministro!

Día a día aumenta mi desazón, quizás provocado por mi propia falta de capacidad para entender las decisiones y comportamiento del piadoso ministro del interior.

Leo una y otra vez la Constitución, la nuestra, la española, la de 1978, y dice claramente que vivimos en un estado aconfesional, es verdad que a continuación los padres de la Constitución añadieron un ´´inocente´´ párrafo, con la clara finalidad de contentar al clero. Caben serias dudas de la inocencia del párrafo, pero aun así, y atendiendo al trato especial que la Constitución reconoce a la versión católica del cristianismo, España está definida como un estado ACONFESIONAL.

Aquí es donde me pierdo. No sé qué parte de esa característica del Estado no entiende el Sr. Ministro, y por extensión todo el gabinete que le consiente sus excentricidades y caprichos.

Los hechos a los que nos vamos a referir, se producen tan cercanos en el tiempo que retratan ampliamente el pensamiento y actuación de los implicados.

En fechas recientes, la Vicepresidenta Sáenz de Santamaría, se desplazaba a Barcelona, para recordarle a Artur Mas la perentoria necesidad de cumplir escrupulosamente la Constitución, y esta obligatoriedad afecta a todos y cada uno de los poderes públicos.

Advierte la Vice-presidenta al Sr. Mas, que el gobierno del que forma parte, utilizará todos los recursos legales a su alcance para frenar, lo que ella cree que son desvaríos.

El Gobierno del que forma parte Sáenz de Santamaría, ha nombrado un Delegado en Aragón que está siendo corregido por los tribunales, por conculcar derechos ciudadanos que contempla la Constitución. Ignoro si las sentencias son como los cupones descuento, y cuando reúna una docena, le corresponderá una vajilla, o un ministerio, el de Interior por ejemplo.

Las sentencias firmes, argumentan con meridiana claridad lo que considera una actuación impropia de la Delegación del gobierno en Aragón, y rectifica la actuación del Delegado al considerar que está impidiendo el ejercicio de derechos fundamentales.

En este caso, a Soraya no le preocupa mucho que no se respete la Constitución. Todavía no le ha cesado, ni tiene pinta de que vaya a hacerlo.

Pero, ¡oh casualidad! Hace pocos días anunció Jorge Fernández la concesión de la medalla al merito policial a la Virgen del Amor, y la Vicepresidenta calla, luego otorga.

Para poner coto al disparate, desde una asociación ciudadana se ha interpuesto una demanda, que ha sido admitida a trámite.

Y en este punto hay que detenerse un momento, para aclarar lo que significa defender derechos ciudadanos ante los tribunales.

Sentirse agraviado y recurrir a la justicia, implica el pago de unas tasas establecidas desde el Ministerio que tan sabiamente dirige Ruiz Gallardón.

Con lo cual si la sentencia es contraria al demandante, las tasas y costas representan un pico que desanima al más pintado.

Pero si la sentencia es desfavorable al Gobierno o institución de turno, no importa, las tasas ya están cobradas.
Ni el trilero más avezado se podía imaginar un negocio más redondo. La banca, en este caso el gobierno, siempre gana.

Sin entrar a valorar los meritos policiales de la virgen, que seguro que en la imaginación del beato ministro son muchos, y variados, si creo que debería abstenerse de hacer apostolado desde el ministerio de interior. Hay otros ministerios eclesiásticos desde los que puede epistolar todo lo que quiera.

Esta muy bien que él acepte con cristiana resignación las limitaciones que sus supersticiones le imponen. No es muy licito que pretenda hacer participes al resto de los ciudadanos.

Ahora, los seguidores integristas del mismo club de fans que el ministro se alteraran y dirán que el que no crea que les deje en paz, que ellos si creen y que les parecen bien esas distinciones.

Y por mi pueden creer lo que quieran, y vivir su intimidad como mejor les parezca, pero hombre, obligarnos a aceptar que un ministerio, y una institución de las Fuerzas de seguridad del Estado, El Cuerpo Nacional de Policía, ocupe su tiempo en conceder condecoraciones a un ser que solo existe en la imaginación de los cristianos, rama católica (otras ramas cristianas no admiten la virginidad de la señora), supera con creces lo que se debe tolerar.

A no ser que se pretenda tener a la policía entretenida, y distraída, y de este modo, no investigue mucho sobre los casos que asolan este país.

No es el primer caso de ataque de exaltación religiosa que sufre un político, recordemos a Jose Bono y su cruzada por reconocer los meritos de Sor Maravilla y su placa en el Congreso.

Solo cabe esperar un poco de suerte, y que la demanda admitida a trámite no sea juzgada por una persona de misa diaria, y nos haga comulgar con ruedas de molino.

 

Concejal del PP con peineta

concejaldelppconpeineta

 

     Un año más la Corporación Municipal de Zaragoza haciendo caso omiso del principio constitucional de aconfesionalidad del estado , participó en la procesión del Santo Entierro partiendo en la cola de todas las cofradías. En esta ocasión el comité municipal fue más reducido , Chunta Aragonesista e Izquierda Unida Aragón no participan y se detectaron significativas bajas en el grupo municipal del PSOE e incluso en las filas del PP .
 
MHUEL para este acto no convoca concentración por respeto a la mayoría de creyentes allí reunidos y el simbólico papel que tiene la Corporación Municipal , siendo estos teloneros de cierre y acompañantes institucionales de un protocolo caduco y trasnochado.
 
Dejamos claro que MHUEL no convoca nada para este día , pero deja la libertad de expresión necesaria a sus socios y socias para que actúen dentro de su libertad de conciencia y de su opinión personal.
 
El presidente que suscribe , a título personal , viendo pasar a la Corporación por la calle San Jorge de Zaragoza , se aproximó hacia la misma y en una parada , elevó la voz en dos ocasiones exclusivamente al cortejo municipal , citándoles ESTADO LAICO Y ESTADO ACONFESIONAL . Sin ninguna incidencia ; la procesión y la Corporación siguieron su rumbo y el firmante el suyo propio.
 
A los pocos minutos y en otra parada , otros dos miembros de MHUEL fueron reconocidos por el Concejal Popular Jorge Azcón y mientras estos hacían unas fotos , el Concejal Popular les dedicó una hermosa saeta en forma de “Peineta ” ( Tal y como se puede contemplar en la fotografía que se adjunta ).
 
Hoy sábado en la red social twitter se han reproducido fotos y comentarios al hecho referido , el propio Concejal Popular en un propio tweet desafiante y evasivo , niega la intencionalidad del hecho y dice que es un montaje , cuestión que negamos taxativamente . Nosotros dejamos la foto realizada por miembros de MHUEL para que cada uno saque sus propias conclusiones .
 
Nunca sabremos si el Sr. Azcón actuó por casualidad o con intencionalidad . MHUEL ni acusa ni desmiente . Lo único que queremos expresar una vez más e​s QUE NINGUNA CONFESIÓN TENDRÁ CARÁCTER ESTATAL y recordarle al Concejal popular que en la Invitación / Saluda del Alcalde de Zaragoza , dejaba muy clara la asistencia con guantes negros , pero sin embargo le hemos visto la mano y el dedo.
 
Saludos
 
Jorge A. García
 
Presidente de MHUEL​

Privilegios e Inmatriculaciones​

 

Inmatriculaciones1

 

Corría el año 1996, cuando el Partido Popular resultó vencedor en las elecciones al Parlamento español, y su líder Jose María Aznar, alcanzó la Presidencia del Gobierno.

Llegaba Aznar a la presidencia tras unas últimas legislaturas del PSOE salpicadas por numerosos casos de corrupción y uso irregular del poder. Estos escándalos, convenientemente aderezados por los medios afines, fueron minando progresivamente su credibilidad, y el año 96, la perdieron definitivamente.

 Los problemas se amontonaban, y las medidas para recuperar la confianza en la depauperada clase política, además de necesarias, eran de extrema urgencia.

Resulta por ello llamativo que una de las más tempranas decisiones que adopta el nuevo ejecutivo fuera recuperar una ley por la cual, los Obispos de la Iglesia Católica podrían actuar como fedatarios públicos, ampliándola para poder registrar bienes de culto, iglesias, ermitas… que no estuvieran registrados.

En esa caja de totum revolutum, han cabido toda clase de bienes inmuebles, ermitas, capillas, casas parroquiales, fincas de labor, … y la Mezquita de Córdoba.

Con extraordinaria celeridad, los Obispos han procedido a registrar miles y miles de propiedades a lo largo y ancho de la geografía nacional.

Por otra parte, llama la atención que los colegios notariales hayan permitido, sin levantar la voz, una intromisión tan manifiesta en sus atribuciones.

Asociaciones ciudadanas han intentado parar semejante expolio, y sistemáticamente se han encontrado con la resistencia de las autoridades, estatales y autonómicas, a proporcionar datos que facilitaran la labor de detener las inmatriculaciones.

Con el caso de la Mezquita de Córdoba los procesos de denuncia han conseguido algo de notoriedad, bastante escasa por otra parte. En todos los demás casos se ha aplicado el mismo modus operandi, silencio y secreto, y cuando nos demos cuenta habrán esquilmado el Estado.

Los mismos que desde los órganos de poder  nos repiten sin cesar la cantinela de la austeridad, hacen regalos millonarios a quien menos lo necesita.

Los dos grandes partidos políticos, eluden continuamente el debate sobre el problema. Uno por ser su causante, y el otro porque practica la estrategia de mirar hacia otro lado. Como siempre.

Mientras tanto miles de inmuebles pasan a propiedad de la Iglesia Católica, y los ciudadanos nos quedamos perplejos cuando nos enteramos que lo que antes era de todos, ahora pertenece a una institución históricamente privilegiada.

Ante esta situación caben muchas preguntas y reflexiones, pero hay algunas que no dejan de rondarme por la cabeza:

¿Por qué motivo  recuperó y actualizó el presidente Aznar una ley del más rancio franquismo? Y ¿por qué las prisas? Desde luego, no era un clamor de la sociedad la dichosa ley.

Claro que su sucesor en la Moncloa, Zapatero, ni la derogó, ni la cuestionó, ni reparó en ella, quizás fuera que no se dio cuenta de la situación, al ser abducido por el misticismo de Mª Teresa Fernández de la Vega.

 Nada raro, tampoco se enteró de otras muchas cosas que estaban sucediendo.

En un estado, teóricamente aconfesional, es bastante llamativo, que las dos principales fuerzas políticas actúen al dictado de la Iglesia Católica, favoreciendo sus intereses, con menoscabo de los intereses de los ciudadanos.

Artículo de opinión del socio de MHUEL  José Antonio Luque

 

Inmatriculaciones

imagen_15636

 

Lo que sucede en este país con la Iglesia es del todo irracional e injustificable. Ahora resulta que el gobierno del PP, reaccionario y conservador hasta la médula, dice que va a poner fin a los privilegios que tiene la Iglesia Católica según la ley hipotecaria vigente.

Haciendo memoria, Franco le concedió en 1946 la ventaja de inmatricular o poner a su nombre fincas, edificios, montes, huertos, ermitas, etc., sin tener que demostrar que es la propietaria. En 1998, el señor Aznar, otro que tal baila, amplió esa ley franquista (en vez de derogarla y elaborar otra a satisfacción de todos los ciudadanos), de tal forma que un obispo se pasa por el registro de la propiedad e inmatricula el bien que sea y que oficialmente, hasta ese momento, no tiene dueño, por ejemplo, la Mezquita de Córdoba (por una miseria de dinero).

Está claro, un fascista le dio el privilegio; un gobierno reaccionario y de extrema derecha amplió las ventajas de la ley; y, por último, otro gobierno ultra conservador, le avisa de que en 12 meses se acaba el chollo… Y la Iglesia, a todo esto, sin rechistar no sea cosa de que se levante la liebre como pasó en Navarra con más de 1.000 casos ¿Cuántos habrá en nuestra tierra con 5 obispados?
O sea, el PP le dice a la Iglesia, date prisa en inmatricular, en esquilmar lo que quede por ahí y a los ciudadanos, que todos somos iguales ante la ley y que se han acabado los privilegios. Es de risa, de cachondeo puro y duro. Más aun cuando en sede parlamentaria española el gobierno del PP nos ha negado por tres veces el derecho a saber cuántas inmatriculaciones ha efectuado la Iglesia en Aragón.
A todo esto, esas propiedades pertenecen al pueblo y así deben continuar. Si alguna vez se practica la justicia social en este país, esas propiedades, cuantas sean, que se devuelvan al pueblo ya.

José Mª Gregorio
Miembro de Mhuel: Movimiento hacía un Estado laico

Señor Obispo

 

20071101151057-franco-palio

 

Nuevo artículo de opinión del socio de MHUEL  Jose Antonio Luque Carreiras

Señor Obispo

En unas conferencias llevadas a cabo en un colegio religioso concertado, el Obispo de Málaga, expuso su particular visión de la homosexualidad a un auditorio compuesto por estudiantes entre 15 y 18 años.

Monseñor ya ha utilizado el comodín de la mala interpretación que de sus palabras han hecho los medios de comunicación.

Olvida Mosén que los medios de comunicación transmiten las informaciones que les llegan a través de los padres de los alumnos, por las manifestaciones de estos mismos.  Oyentes directos de sus palabras.

Según las versiones de los estudiantes, el príncipe de la iglesia, les cuenta su pensamiento acerca del matrimonio entre personas del mismo sexo, hablando sin complejos, sin cortapisas, sin vergüenza, y podíamos seguir indefinidamente apuntando sin… , sin respeto, sin pudor, sin conocimiento, sin amor al prójimo, sin idea de lo que habla…

Dice el prelado, que la ley española que reconoce el derecho a contraer matrimonio a personas del mismo sexo, es la peor del mundo, porque habla de cónyuge 1 y cónyuge 2, y estos pueden ser un hombre y un perro… ¿desde cuándo tiene un perro la condición de persona?

 Confunde, malintencionadamente, una opción personal con una perversión sexual.

Estos cónyuges, según el obispo, también podrían ser un bebe, y un anciano de 70 años. Aquí habla desde la mala fe, porque sabe muy bien que esta relación pedófila es un delito. Y lo sabe muy bien, por los múltiples casos que salpican a su corporación.

Hasta aquí, desmentido incluido, nada nuevo. Solo le apuntaremos un detalle, no es a los medios de comunicación a quien tiene que rectificar, sino a los chicos que recibieron su mensaje, y  a los padres que no supieron interpretarlo.

Ahora, las asociaciones de los colectivos dañados, presentaran una demanda ante la fiscalía, y se encontraran con los impedimentos que en forma de tasas ha puesto el Ministro de justicia.

Para defenderse de un atropello primero hay que pagar. ¡Viva la justicia igualitaria!

Y el resto de la sociedad, asistiremos estupefactos al espectáculo de comunicados y noticias, mientras, desde otro ministerio, se consolida la asignatura de religión en el sistema público de enseñanza, se convierte en curricular, se imparte por profesores elegidos por la iglesia y pagados por todos, se menosprecia la enseñanza pública a favor de la concertada, y se adoctrina desde las aulas, sin necesidad de pulpitos.

Por otra parte, como ya he dicho con anterioridad, nada nuevo.